La parábola del albañil…
Erase una vez un albañil que trabajaba duramente de 8 de la mañana a 3 de la tarde y, para sacar algunos duros extra, por la tarde se dedicaba a hacer trabajos por su cuenta. Su ritmo era infernal y encima, durante los fines de semana no se perdía una fiesta.
Estuvo así durante dos años y un día tras una dura faena por la tarde, al día siguiente llegó muy cansado a su trabajo y solicitó darse de baja. Su jefe, muy comprensivo, se la concedió.
El albañil, tras ver esto se dedicó a hacer esta jugada de una forma muy continuada y llegó un día en que su jefe lo despidió y lo dejó sin trabajo. Así mismo, se corrió la voz de lo irresponsable que era y también perdió todos sus trabajos extra…
¿Y si el fútbol funcionase así Ronaldinho?






