Había llegado el día…

Pues sí, era un día especial. Recién levantado un cosquilleo especial recorría mi cuerpo, el cosquilleo de las grandes citas.

Empecé a pensar si jugaba el Barça: no, la liga terminó (a Dios gracias) hace tiempo; ¿tocaba Final en Roland Garros?: tampoco, Rafa ya arrasó hace algunas semanas; ¿le toca a los Lakers, a Pedrosa, a Contador?. Todas las repuestas negativas, los habituales de las grandes citas no eran los protagonistas en esa extraña mañana.

¡Ya se!, comienza la Eurocopa…y entonces me di cuenta de que en esta ocasión el cosquilleo de las grandes citas no era porque empezaba nuestra participación en la Eurocopa, sino que terminaba. Y no terminaba porque tocaba cuartos, sino porque jugábamos la Final: la gran Final.
Y entonces lo recordé todo: recordé que habíamos arrasado en la fase de grupos, que le habíamos pagado a Italia con su misma moneda: con sus amados penaltys y que nos habíamos deshecho de Rusia (la que vapuleó a Holanda, la gran favorita) haciéndole 7 goles en dos partidos.

Encendí la tele y algo era diferente, el país estaba paralizado las noticias trataban al deporte como el cuerpo de los informativos. No importaba nada de lo que dijese Zapatero u otros personajes habituales, hoy había que pasar de puntillas por los temas secundarios porque el principal era LA ROJA.

Nos llevan a Sevilla, Madrid, Zaragoza, Logroño, Malaga, Barcelona, Valencia y a todos los rincones de España y en cada uno de ellos una gran pantalla presidirá la noche para unir a la gente en torno a una ilusión: ¡todos juntos a por la Eurocopa!.

El rival es Alemania, posiblemente el más histórico rival europeo, pero da igual, hoy es nuestro día, el 29 de junio va a entrar en nuestra historia, esta decidido. ¿Quiénes son Ballack, Schweinsteiger, Klose o Lahm?, no nos interesan. Hoy vamos a enseñar a Europa a jugar al fútbol de verdad, sin miedos, con nuestro estilo, con nuestra furia.

En la tele he visto tres, cuatro, diez o veinte veces los goles de la selección en la Eurocopa, hemos visto la lesión de Villa, los gritos de Luis, las paradas de Casillas…pero que importa, ¡pónganlos otras cien veces más!, ¡quítenme este “mono de ser grande”!, ¡hagan que la espera de todo un país sea lo más corta posible!.

He decidido salir a dar una vuelta para ver como está el ambiente en la plaza de mi ciudad donde darán el partido. El ambiente está tranquilo de momento, pero voy vestido de la cabeza a los pies como un jugador de la selección y nadie se extraña, es más, ¡¡hay cientos de jugadores no convocados por todas las calles!!.

Y la espera toca a su fin, son las 20.00 y los equipos están en el campo calentando. Casi no se oye a los comentaristas por los rugidos de las aficiones. Las caras de los 22 protagonistas son de tensión ya, en el vestuario han dejado los dichosos ipods, los cascos y los móviles y esto nos indica que lo bueno va a empezar

Suenan los himnos, la verdad es que no soy muy propenso a que un himno o una bandera nos represente pero las voces de tantos españoles cantando ponen los vellos de punta y sobre todo hacen que las pulsaciones pasen de su ritmo normal a su otro ritmo “normal” en el fútbol, las 120 o 150 y se mantendrán ahí las próximas dos o tres horas.

Ha terminado el partido, SOMOS CAMPEONES, estoy esperando que alguien me pellizque porque parece que todo esto es un sueño pero no, en esta ocasión es real y es como todos habíamos soñados: con nuestro fútbol, con el “Jogo Bonito” nacional, nuestro Tiki-taka.

Campeones de Europa
Campeones de Europa

Salgo a la calle y solo veo coches con banderas y miles de “jugadores de la 12”. Gritos de todo tipo pintan las calles de rojo y amarillo. Unas horas para olvidarnos de todo. Mañana será otro día, pero este 29 de junio por fin “había llegado el día”, el de todo un país, el día de España

¡Qué grande es el fútbol!

Nada, no hay nada en esta vida que sea capaz de unir tanto a la gente como el fútbol. El jueves salí de mi casa tras la mágica victoria de nuestra selección por 0-3 ante Rusia y he visto a toda mi ciudad en la calle con banderas, camisetas y caras pintadas.

Curiosamente juntos: cules, madridístas, sevillistas, béticos y demás unidos para celebrar el triunfo de una selección que nos está haciendo soñar.

Me gusta mirar la cara de alegría desbocada de la gente, me gusta ver a los niños con sus banderas, los balcones engalonados con la bandera roja y amarilla y las estátuas ondeando nuestra bandera.
No es cuestión de patriotísmo, es un deporte que es capaz de unir todo y de hacer olvidar por momentos todas las discrepancias y problemas del que hacer diario. No importa si tienes tu vida hipotecada por una casa, si tu jefe te tiene amargado, si estas enfermo o si no te llevas bien con tu mujer. Durate las horas del partido y la celebración hacemos nuestro particular paréntesis para meternos en una dinámica que nos transporta a disfrutar, a olvidarnos de todo, en definitiva: a ser felices.
Puede que sean 2, 3 o 5 horas pero son NUESTRAS HORAS, las que hacen sentirme orgulloso no de ser Español y del Barça, sino de amar con toda mi alma a este deporte que provoca todo lo que con mis limitadas palabras e ideas puedo expresaros y que estoy convencido que para mucho de vosotros es esto o mucho más.

Tenemos que ganar el domingo, hay que ganar a Alemania, pero si no lo conseguimos al menos sentíos como yo: orgullosos de ser 100% futboleros.

¡¡¡PO-DE-MOS!!!

Bojan en la Eurocopa (si el Barça le deja)

Actualización a las 21.15: Tras anunciaros que Bojan estará en la lista de Luis para la Eurocopa, varios medios se hacen eco esta tarde de una sorprendente noticia: “Bojan pide no ir a la Eurocopa por motivos personales”, la verdad es que desconocemos cuales son esos motivos, pero deben ser muy graves para que el chico no quiera o no pueda estar en un acontecimiento de esta magnitud. Se hablan de posibles sustitutos para el de Linyola: Cazorla, Luís Garcia…Bojan a la seleccion
El seleccionador nacional, Luis Aragonés, anunciará el próximo viernes la lista de jugadores elegidos para representar a España en la próxima Eurocopa de Austria y Suiza. La Cadena SER ha adelantado la lista.

La única duda del seleccionador es Bojan. Aragonés va a preguntar a su club, el Futbol Club Barcelona, si el joven delantero de 17 años está preparado psicológicamente para aguantar la tensión y la presión que supone disputar una competición como la Eurocopa y una concentración de un mes. (Según el señor Alcalá, periodista de la SER, y siempre según el entrenador de la seleccion española, Bojan Krkic tuvo un ataque de ansiedad en el ultimo partido de la selección en Málaga).

El seleccionador nacional tiene aún que decidir entre el jugador del Atlético Pablo o el bético Juanito para la línea defensiva. La gran novedad de la lista es la participación del getafense De la Red. No estará el capitán del Real Madrid, Raúl, ni el valencianista Albelda, que aunque ha sido seguido en este último tramo de la Liga, su escasa participación con su equipo le ha cerrado las puertas del equipo nacional.

La lista completa de Luis Aragonés para la próxima Eurocopa está compuesta por:

Porteros:

Defensas:

Centrocampistas:

Delanteros:

Actualización 20:46. Según la cadena de televisión cuatroº, Bojan Krkic y su representante han pedido a Luis Aragonés que no le convoquen con la selección absoluta. Que alguien nos lo explique…

Entrevista a Maria Lluisa Pérez, madre de Bojan

Según una entrevista realizada en el diario El Publico, la madre de Bojan Krkic descarta que su hijo vaya a jugar con la selección absoluta Serbia… Eso si, que no se despiste la roja, que si no, tal vez se piense en jugar con un equipo extranjero.

“¿A qué hora le llevamos mañana al cole?”, pregunta una voz al otro lado del teléfono. “Es que es menor de edad, no puede hacer nada solo y le tenemos que acompañar a todas partes”, añade, a modo de explicación. La voz es de Maria Lluïsa Pérez, madre de Bojan Krkic –“el Bojan petit”, como ella le llama–. La fugaz y meteórica trayectoria de su hijo ha marcado su propia vida.

Cuando Bojan fichó por el Barça –era entonces el año 1998– se pasó tres años llevándole dos veces por semana desde su pueblo, Linyola (Lleida), al Camp Nou. “Odio conducir, soy de las que se marea. Imagínate, 140 km, con niebla y curvas”, rememora. “Viajaba con un bocata, una manta y un cojín, porque Bojan cabía tumbado en el asiento de atrás”.

Sólo seis años después, el futbolista que logró 228 goles en su primera temporada en los benjamines del Barça está en el punto de mira de dos selecciones absolutas: la española, donde ha jugado en todas las categorías, y la de Serbia, país del que es originario su padre y que se plantea seleccionarle en su primer equipo para evitar que juegue con España.

Agradecimiento

El debate, según Maria Lluïsa, está zanjado. “Se siente muy agradecido a la selección española. Me dice que si ha llegado al primer equipo también es gracias a los entrenadores que ha tenido”, explica. “Si algún día ve que no cuenta para el seleccionador español, tal vez cambiaría de idea, pero ahora mismo es imposible”, añade.

Santisteban e Iñaki Sáez saben de lo que es capaz, creen en este ariete de 17 años para la absoluta y tienen una gran sintonía con él. El mismo Luis dijo que “está a un paso” de ser convocado, y que el requisito es que “sea titular en su equipo”. La decisión de Rijkaard de quitar la titularidad a Ronaldinho puede precipitar ese momento que, para muchos técnicos del Barça, es inmimente.

Y eso que la federación serbia está empeñada en evitarlo. De vez en cuando, al domicilio de los Krkic llega un paquete procedente de Belgrado, con libros, música y películas “para que se acostumbre a esa lengua y a esa cultura”, dice su madre, “pero ni se lo plantea”.

El jugador vive en Barcelona desde los 11 años, primero con sus abuelos y después con sus padres, que decidieron dejar su anterior vida pata instalarse junto a él. “Fue un sacrificio renunciar al trabajo, con lo que supone, pero valió la pena”. Bojan Krkic padre comenzó entonces a trabajar para la secretaría técnica del Barcelona. Con la eclosión de su hijo, se planteó dejar el cargo para evitar suspicacias, algo que desechó ante la inequívoca trayectoria de su hijo.

Ya en el primer equipo, su integración parece rápida. “Alucino con su ilusión, por cómo trabaja para que las cosas le vayan bien”, dice Valdés. “Me encanta la frescura que tiene”, añade Iniesta.

Su ídolo es Henry

En este proceso, sólo sus más allegados saben que lo que más le costó fue tener a sus ídolos por compañeros. “No sabéis lo que significa para él Henry. En la final de la Champions de 2006 le tuvo al lado y no se atrevió ni a pedirle un autógrafo”, cuenta su madre.

Si todo sigue como hasta ahora, podría llegar a quitarle la titularidad. Y con algo de suerte, le disputará, vistiendo de rojo, la Eurocopa.

Bojan Krkic