El Getafe hace grande la palabra FÚTBOL
A pesar de la INMERECIDA DERROTA en el último minuto de la prórroga, el Getafe de Michael Laudrup y hoy, de toda España, hace que todavía queramos más a este deporte.
Luca Toni, el gigante italiano ha talado de dos hachazos las ilusiones de todo un país que vibraba con su Geta, porque hoy todos eramos azulones.
Se apuntó el Getafe a un partido épico porque tuvo que aguantar a todo un Bayern de Munich durante 85 minutos más la prórroga con un jugador menos ya que Rubén de la Red fué expulsado a los cinco minutos. Pero no quiso el Getafe lamentarse por eso y dió una lección de fútbol a todo un campeón de Europa.
Tras una primera parte soberbia en la que tuvo que superar la mencionada expulsión y una lesión de Uche cuando se llegaba al descanso, el heroe de Munich, Contra se convirtió en el primer heroe de la noche con el primer gol al filo del descanso. Tras la reanudación el Getafe siguió jugando a lo que debía. Defendió su gol con uñas y dientes y salía a la contra con una increible peligrosidad llevados por un MAGISTRAL Casquero.
Ni que decir tiene que los alemanes acosaron sin cesar la meta del pato Abondanzieri, pero no podían con la muralla del equipo del sur de Madrid. La gente estaba enloquecida, se iba a certificar el pase a las semifinales, pero en el minuto 89 tras una serie de rebotes la diosa fortuna llevó el balón a los pies de Ribery que enganchó un lanzamiento ante el que no pudo hacer nada el pato.
La moral por los suelos y el equipo dispuesto a disputar una prórroga tras el esfuerzo titánico de los 90 minutos reglamentarios. Todo hacía presagiar lo peor para el Geta y tal vez los penaltys hubiesen sido la mejor opción, pero Javi Casquero tardó sólo 2 minutos en la prórroga para decir que ahí estaba él y sacó un zapatazo ante el que no pudo hacer nada Oliver Kahn. Pocos minutos después Braulio, que había fallado un par de goles claros, puso el 3-1 y desató el delirio en las gradas. Todo parecía estár hecho.
Pero llegó el miedo a ganar, a ser más grande y el Bayern tiró de galones para encerrar un poco más al Geta y cuando más cruda pintaba la cosa Abondanzieri se tragó un balón increible que Luca Toni introdujo el balón. Todo estaba ya casi decidido, no quedaba tiempo para más. Oliver Kahn incluso subió a rematar y entonces…Titan Toni remató un endiablado centro que se coló en la meta de Abondanzieri cargandose las ilusiones de un país entero.
La justicia no entiende fútbol y tras el gol finalizó el partido dejando al Getafe llorando por los suelos y a los alemanes reforzados por su fe y su épica remontada.
Partidos como el de esta noche y equipos como el Getafe nos hacen entender porque amamos este deporte tanto aunque se pase del todo a la nada en un segundo. A pesar de todo…
GRACIAS LAUDRUP, GRACIAS CHICOS, GRACIAS…GETAFE



