El equipo de las dos caras
Hasta el descanso del partido tenía pensado una crónica al hilo del último partido del Barça. Tras el descanso, todo cambió…

Gudjonsen salvó el partido
Foto: Sport
Comenzó el Barça apretando mucho y dando muestras de que quería, como decía la canción de Queen, que el show continuara. Y continuó, vaya si continuó, en poco más de 20 minutos el Barça ganaba 2-0 y tal y como estaba el partido y el Barça todo hacía presagiar otra nueva goleada.
Pero llegó el descanso y los chicos de Pep decidierón tomarse la pastillita del relax y empezó el Betis a mostrar sus cartas. Los de Chaparro lo intentaban cada vez con más peligro y tanto fué así que en un suspiro el Betis empató y se puso con el 2-2 y sembró el miedo en el Camp Nou que presagiaba otra de esas noches dramáticas.
Movió Pep el banquillo y dió entrada a Gudjonsen, a Bojan y a Busquets. El Barça se vió contra las cuerdas y llamó al de la primera parte. Se acabaron entonces las contras peligrosas del Betis y empezaron a sucederse las ocasiones de peligro en la portería defendida por un muy buen Casto.
Bojan tuvo una ocasión clara para hacer gol, pero en el mano a mano no supo acrivillar al portero verdiblanco.
Al final fue el noble Gudjonsen que remató de una manera tan espectacular como efectiva un buen centro al área. Puso el 3-2 en el marcador y hasta el final (con un poco de temor por lo acontecido previamente) dio la sensación de que el partido se había acabado ya.
Tres nuevos puntos y un toque de atención para que Pep siga apretando las tuercas a sus jugadores porque estas relajaciones son contraproducentes y sobretodos malas para la salud del aficionado y para la clasificación del equipo…
Por cierto, el Barça sigue teniendo esa estela de resucitador de muertos. Dos ejemplos: el Betis marca su primer gol en liga y Jose Mari marca tras 2 años si hacerlo…










