Entrevista a Bojan Krkic, el padre de Bojan Krkic
Bojan quiere decir ‘el que colorea’ en serbio. Un nombre adecuado para un artista que dibuja sobre el ‘verde’. La composición del cuadro de la familia Krkic Pérez empezó a perfilarse hace veinte años. En 1988, justo cuando Johan Cruyff se hacía cargo del Barcelona, un internacional yugoslavo juraba fidelidad al modesto Mollerussa de Segunda División. Seis meses más tarde, hizo lo propio con María Luisa, una enfermera de la localidad ilerdense de Linyola -encargada de velar por su salud tras ‘romperse’ en un partido-, que se convirtió en su esposa y la madre de un bebé en cuyo mapa genético anidaba el talento, fruto de esa mezcla supranacional. Nunca una lesión había dado tanto y tan bueno al fútbol. Que se lo digan al Barça. Bojan Krkic padre rememora para EL CORREO sus comienzos en España, habla de la vida de su hijo, dentro y fuera de los terrenos de juego, y destaca la importancia de la «educación» y la «familia» para que la cabeza de un chaval de apenas 17 primaveras «siga siendo la de un niño».
A los 25 años, Bojan Krkic hizo las maletas y dejó su Yugoslavia natal para ganarse el pan en España. Tenía sobre la mesa una oferta del Sabadell para ocupar la vacante que dejaba su compatriota Kitanovski, un delantero de raza, que estaba empeñado en dejar el club. El destino quiso que diera marcha atrás en el último momento, sumido en un mar de dudas, decisión que cambió para siempre la suerte del ex futbolista del OFK de Belgrado y Crvena Zvezda (Estrella Roja). ‘Colgado’ y sin equipo, al internacional balcánico le hablaron del Mollerussa, un recién ascendido a Segunda División. Aceptó la aventura, que revolucionó a este pequeño pueblo ilerdense de apenas 10.000 habitantes, y así comenzó a escribirse -en verano de 1988- la historia de Bojan Krkic Pérez, hoy delantero del Barça, que nació dos años después de que su padre rubricase el contrato más importante de su vida.
Después de colgar las botas, a principios de los noventa, Krkic fundó una escuela de fútbol en Bellepuig. «Empezamos muy bien, con 120 chavales el primer año, y un día se me ocurrió llevar a Bojan, a ver qué tal, si le gustaba». Vaya si le gustó. El renacuajo, de cinco años por aquel entonces, jugaba contra niños de siete y ocho. «A esa edad, la diferencia era enorme; pero a él no le importaba, marcaba dos o tres goles por partido», rememora su padre. «Era habilidoso y rápido, se las ingeniaba muy bien». Según las estadísticas que maneja el club de Joan Laporta, su flamante estrella ha hecho más de 800 dianas vestido de azulgrana desde que debutase como benjamín.
Los Krkic Pérez vivían a caballo entre Linyola, pueblo natal de Bojan, y Mollerussa. La tranquilidad era el dominador común de una familia que «jamás» ha querido presionar a su hijo para que viera el fútbol como una puerta hacia el éxito, un salvoconducto hacia un mundo vertebrado por el dinero y la fama. Aspiraban a que creciera feliz, en su entorno, como cualquier niño de su edad. En realidad, jugaba por placer, para divertirse y estar con sus amigos. Pero en 1997, el Barcelona fichó al padre en calidad de ojeador. El serbio hizo en seguida buenas migas con Joan Martínez Villaseca, técnico de las categorías inferiores, que se fijó de inmediato en el hijo de su nuevo colega. Vio a un diamante con botas.
«Jugar en la calle»Bojan padre llevó al crío al campus de fútbol que Martínez Villaseca organizaba todos los veranos. Estuvieron una semana y todo el mundo se quedó impresionado con el talento de ‘el que colorea’. «Tenía sólo siete años y se enfrentaba a chavales de diez y once. Nada más verle, los demás técnicos me dijeron que era ‘la leche’ y me insinuaron la posibilidad de hacer las maletas y llevarle al Barcelona. Lo rechacé de inmediato».-¿Por qué?
-Porque no tenía prisa, no pensaba en dejarle que se fuera de casa tan pronto. No quería sobrecargarle, prefería que estuviera en la calle, jugando al fútbol con los amigos, que es donde realmente se aprende. En tu barrio, en la calle, te atreves con cosas que nunca probarías en un terreno de juego. Ahí es donde driblas, regateas y haces lo que te dé la gana. La creatividad te la da la libertad.
Pero el idilio del barrio se vino abajo por la lógica de la inercia, por la calidad de un imberbe que se ‘comía la pelota’. Andrés Calamaro cantó al ‘Pelusa’: « Maradona no es una persona cualquiera es un hombre pegado a una pelota de cuero/ Tiene el don celestial de tratar muy bien al balón/ Es un guerrero». Salvando las distancias, futbolísticas y de personalidad, la letra le sienta como un guante a Bojan. El Barcelona volvió a la carga. «Nos propusieron ir una vez a la semana para entrenar con ellos», recuerda el padre, que jamás olvidará el primer entreno de su hijo en las instalaciones del club culé. «Llegamos y le pusieron a jugar. Metió seis goles».
Durante dos años, Bojan se entrenaba todos los viernes con el Barcelona. Se quedaba a dormir en las instalaciones del club y jugaba los sábados. Después del partido, su padre le recogía para llevarle a casa. De vuelta a Linyola. 143 kilómetros en coche. «Me habían propuesto dejarle en la residencia, con el resto de los chavales, pero me negué. Cuando tenía su misma edad, siendo un niño, dejé a mis padres para ingresar en las categorías inferiores del Estrella Roja. Fue muy duro, hasta traumático para mí; no quería que mi hijo pasara por lo mismo. Su sitio estaba con la familia». Conscientes de la increíble progresión futbolística de su retoño, los Krkic Pérez se reunieron y tomaron una decisión: los abuelos maternos del joven se trasladarían a la capital -el club les puso un piso- y se encargarían de cuidar de su nieto.
El abuelo llevaba a Bojan a la escuela. Todos los días. Después de las clases, iban a la residencia del Barça para comer y, nada más acabar el entrenamiento, volvían a casa. «Para nosotros, el ambiente familiar era algo imprescindible. No queríamos que perdiera el calor del hogar», explica su padre. Pero, un buen día, Joan Laporta, Txiki Begiristain y Sandro Rosell llamaron a su puerta y le ofrecieron «hacer algunas cosillas para el primer equipo»; su labor de ojeador se volvió transfronteriza. Empezó a ‘radiografiar’ el mercado europeo, a frecuentar torneos, a seguir jugadores extranjeros y, de hecho, fue él el que recomendó contratar a Touré Yayá. Poco después, pasó a formar parte de la comisión técnica de la primera plantilla. Un espaldarazo definitivo para que toda la familia se trasladase a vivir a la Ciudad Condal.
Todo por el hijoBojan Krkic dejó su escuela de fútbol y la madre, María Luisa, abandonó su puesto de enfermera. Querían estar con su hijo. Según cuentan, jamás se han obsesionado con la carrera futbolística de su retoño. «Nunca sabes lo que puede pasar», razona el padre. «Veo a un montón de niños con un potencial increíble, pero de repente dejan de progresar y no sabes por qué. No podíamos abandonarle, dejarle sólo en un mundo de adultos, desprotegido, porque con quince años estaba en una edad crítica y había que seguir educándole para que siguiera por buen camino. En realidad, no sabíamos hasta dónde iba a llegar». Hasta lo más alto. ‘El que colorea’ debutó con el primer equipo el pasado 16 de septiembre en el Reyno de Navarra, contra Osasuna, y con 17 años y dos meses se convirtió en el azulgrana más joven en marcar en un choque oficial: fue el 21 de octubre ante el Villarreal. El sueño se tornaba realidad.A pesar de entrenar todos los días, jugar partidos de Liga, Copa y la ‘Champions’, Bojan sigue yendo al instituto. Es un buen alumno, aplicado, que se toma en serio su formación académica. Quiere cursar Educación Física. El tiempo lo dirá. «Los estudios son muy importantes. Messi y Giovani, por ejemplo, han dejado la escuela. Su madre y yo le hemos inculcado desde pequeños unos valores que ha interiorizado a la perfección. Tratar de hacerlo ahora, a su edad, sería algo impensable; hubiésemos llegado demasiado tarde», argumenta su padre.
«Sin vida privada»Pero jugar en el Barcelona tiene su precio. Bojan, según su familia, «ha perdido su vida privada». La gente le para por la calle, le sacan fotos, le piden autógrafos… El club prohíbe entrevistas personales con el jugador. «Tenemos que protegerle», subraya una fuente del club. Aun así, la intimidad se ha diluido como un azucarillo en un vaso de agua. A pesar de la fama, dicen, no se le ha ido la cabeza. «Estamos muy contentos de cómo lo lleva. No ha cambiado ni un ápice de cuando era un juvenil. Sigue siendo el de siempre, humilde y familiar. Sabe que todavía está en el primer escalón, mientras que gente como Ronaldinho, Messi y Eto’o están en el quinto». En los pocos ratos libres que tiene, lee, navega por Internet y saborea la música. A pesar de sus orígenes, le cuesta hablar en serbio, aunque «entiende bastante». Quiere jugar con la selección de España. La absoluta. Quizás lo haga en la Eurocopa.«Eso no nos quita el sueño. Hay que ir paso a paso», comenta Bojan Krkic padre. «Ahora mismo te llevo», suelta de repente.
Hora de ir a la escuela.



esto me da una razon mas de admirar a bojan, de aque se explica su tranquilidad, elegancia y sobre todo su humildad, grande bojan, estamo seguro de que vas a tener exitosss…
visca barca
GRANDE BOJAN!
ola bojan que sepas k eres muy wapo y k cadavez k juega el barça lo veo para verte a ti jeje weno aki t dejo mi msn por si kieres hablar con migo karol_8_12@hotmail.com xao bss
bojan ts el me wapo de tot l’unuivers testimo molt i m’agrada molt com ets te e agregat al teu mksn siuspolau aceptem
la veritat és que després de llegir l’entrevista cal dir que un jugador com ell que asseguren que no li ha pujat gens la fama al cap, no n’hi gaires que rondin. m’ha encantat l’entrevista, la trobo molt sincera i amb dos dits de front, cosa que sembla que molts jugadors de futbol hagin oblidat. bojan, continua estudiant i continua fent-nos sentir orgullosos de dur els colors del club tan fort com ho demostres tu cada cop que surts al camp.
molta sort en tot
la verdad ke impresiona ke un muchaxo se tan maduro habiendo cambiado tamtas cosas en su vida y con solo 17 años es da admirar .
ojala y sea uno de los mejores futbolistas de españa y aver si el año ke viene ganamos alguntitulo ke por ke este año no lo allamos konseguido el mundo no se acaba aki suerte
una cule-cordobesa
esta mol be aquesta entrevista. la veritat es k bojan té mol k dona al barça. si segueix aixi segu k triomfa! m’alegra saber k no ha deixat els estudis xk ja se sap, al món del futbol tot es relatiu. ànim i a per totes!! t’estimo
sigue asi i llegaras muy lejos el futbol lo llevas en la sangre lo demuestras muy bien no te rindas si algun dia te llegas a cansar no lo agas porque te arrepentiras creeme cuando te sientas derrotado grita muy furte tu nombre bojaaaaaaaaaaaaa i te sentiras mejor tienes un buen corazon tienes mucho por dar mucho amor i cariño te deceo lo mejor aprovecha lo que tienes que puede que nunca lo buelvas a tener.
BOJAN ES UN CRACK!
Es impresionante que un niño de 17 tenga más personalidad y juegue mejor a Futbol que Ronaldinho o Henry.
Espero que siga asi porque sería una pena que se le fuera la cabeza.
Bojaan: Sigue asi y llegaras a lo más alto, pero ten mucho cuidado porque hay gente que te querrá hacer daño. Vigila y vive la vidaaa!
Muchos besoos!
CRACK!
hola!
es increible, bojan es para mi el mejor del Barça!
es increible que tan solo con 17 años pueda tener toda esa habilidad y esa fuerza al correr!
es lo que necesita el barça, gente como bojan!
soy de barcelona, i estoy super contenta de que este bojan en el Barça!
BARCELONA ESTA CONTIGO!
sigue asi.
hola no creo que te acuerdes de mi pero soy la madre de unos de tus niños de bellpuig,que se vino a vivir a vilanova, solo quiero desearte toda la suerte que t mereces, te conoci y tus ojos transmitian es sufrimiento pasado y la bondad que tenias con toda la dedicacion que dabas a los niños, asi que lo mas bonito que puede tener un padre es el triunfo de su hijo asi que felicidades y disfruta del exito de tu hijo que es tuyotambien. besos